LVL: Que Maduro acepte una oferta para salir del poder es una posibilidad «extremadamente baja»

Política | agosto 12, 2024 | 11:47 am | .

El presidente de Datanálisis, Luis Vicente León estimó que en medio de las negociaciones postelectorales, la probabilidad de que Nicolás Maduro acepte una oferta para salir del poder es muy baja.

En un mensaje en su cuenta X, antes Twitter, el analista planteó los escenarios que se pueden dar a partir del intento de Colombia, Brasil y México de provocar una negociación que conduzca a la solución de la crisis venezolana.

Teóricamente solo hay dos posibles negociaciones que pueden promoverse en un caso como este:

1) Una que intente reducir los costos de salida a Maduro y el sistema chavista para provocar el reconocimiento del triunfo opositor y permitir la transición o

2) Una que intenta conseguir de Maduro las mejores condiciones para permitir que la oposición pueda seguir su lucha a futuro, cuando se asume que su permanencia en poder es el escenario más probable.

Respecto al primer caso, explicó que la posibilidad de éxito solo sería posible si Maduro creyera que sus costos de permanencia son superiores a sus costos de salida.

«Nunca sabemos a ciencia cierta hacia dónde camina eso, pero la foto de hoy no parece indicar que estemos ahí, por lo que la posibilidad de que acepte una oferta para su salida del poder es extremadamente baja, sin contar con que en el caso de que lo necesitara, la propuesta a realizar no sería, como ahora, un asilo (y mucho menos ofrecido por un país que le adversa) y amnistía, sino una garantía de subsistencia y coexistencia de todo el sistema revolucionario, su permanencia en el control de algunas instituciones básicas para protegerse en el futuro y la garantía de que podrá seguir participando en la política local, con opción a su regreso en el futuro, si se producen cambios en la opinión pública», detalló.

Mientras que la segunda negociación, que plantea pedir a Maduro algunas concesiones, sabiendo que se queda, la probabilidad de que la oposición institucional y María Corina Machado, así como la propia USA acepten algo así, a cambio de reconocer a Maduro, «es prácticamente imposible, lo que hace esa negociación claramente inviable».

Además, acotó, si añadimos que la estrategia opositora que intenta provocar un cambio político por la vía de la presión social y la implosión del sistema revolucionario y militar tampoco muestra señales de éxito y el Gobierno está dispuesto a enfrentarlo como sea, «podríamos concluir que la situación es muy retadora para cualquiera que busque restablecer los equilibrios perdidos».

¿A dónde van las negociaciones?

León estimó que la ruta que seguirán los negociadores internacionales, entendiendo lo poco probable del éxito de las negociaciones clásicas, consistirá en presionar la cesión unilateral del gobierno, en aspectos que resultan claves para rescatar algunas condiciones democráticas básicas.

«Por supuesto que todos los países seguirán pidiendo la demostración real y verificable de los resultados electorales, como hemos visto en sus declaraciones recientes. Pero al final la negociación pragmáticamente tenderá a buscar, por ejemplo, la amnistía y liberación de presos políticos, la habilitación de los líderes opositores y sus partidos, la reforma real del sistema electoral y la enmienda constitucional que elimine la reelección indefinida y el recorte del periodo presidencial», remarcó.

Sin embargo, dijo que está claro que sin resultados verificables, nada de esto será suficiente para parar la lucha de la oposición, ni llevará al reconocimiento del gobierno, pero podría generar nuevos espacios de negociación y evitar el colapso de las relaciones de Venezuela con Brasil, Colombia y México, abrir las puertas al fortalecimiento de la lucha democrática de la oposición a futuro, y la posibilidad de evitar que el país vaya a un escenario aún más difícil de aislamiento y profundización de sanciones, que más que a una solución, conduce al país a una situación tipo Nicaragua o Irán, donde todos pierden, especialmente la gente.

Por último, subrayó que cada sector deberá cumplir su rol en la búsqueda de soluciones: «El de los negociadores no es romper los puentes y quemar los barcos o llenar páginas enteras de insultos y calificativos que solo bloquean las soluciones futuras. Vale la pena recordar que la política es la ciencia de la negociación. Y ella no depende de lo que quieres o mereces, sino del balance de fuerzas de negociación que tengan las partes y de la capacidad de modificarlas».